Entró el último iraquí en el camión, dejando caer una pequeña lagrima de orgullo. La guerra terminara y el bando ganador no era el que él se esperaba. Ulises cerró la puerta y se fue hablando con su pelotón:
-Caballeros, hemos ganado, podemos ir con la cabeza bien alta.
-Disculpe capitán, pero no creo que podamos ir con la cabeza alta. –Dijo un joven soldado intentando seguir su explicación- perdimos a muchos hombres, más que hombres, amigos. La última explosión no solo acabo con la nave. Pero eso, ya lo sabe.
-Sí, lo sabemos. Pero las guerras son así, Dios quiso esta masacre.
- ¿Y qué hacemos con las falsificaciones?- habló otro soldado.
-Las dejamos en los maletines. La escuadra 87 está recogiendo este lugar, ya se encargarán ellos.
-No podemos dejar que lo hagan el equipo de Polifemo, sería como si nosotros no hubiéramos acabado la misión. Nosotros teníamos que frenar a los Lotófagos, dejar los billetes aquí es dejar nuestro trabajo a medio hacer. Todos sabemos las intenciones de Polifemo…
El joven soldado no terminó de hablar, Ulises lo interrumpió inmediatamente:
-¡No sabemos sus intenciones!- se engañaba Ulises- Solo obedecemos al General, y es lo que vamos a hacer. Si quieren que Polifemo se ocupe de esto así se hará.
- No solo obedecemos al General, obedecemos a nuestra patria. Vergüenza sentirá Ítaca de nosotros.
-Vergüenza sentirá usted si no se calla.
Hubo un silencio que se rompió con la llegada del General Poseidón. Este pidió que se deshiciera la formación y que los soldados descansaran. Quería hablar con Ulises y no parecía que le quisiera felicitar.
La corrupción. Fue la primera frase que pensó Ulises. Poseidón tenía un trato con un jefe de los iraquíes. Unos meses atrás se robara unos camiones con millones de dólares. Este dinero fue a para a Irak. La operación era manejada por un general del ejército iraquí y el General Poseidón, el iraquí le daba diez millones y Poseidón les ayuda a meter el resto del dinero en Irak. La escuadra de Ulises lo sabía, pero nadie decía nada. ¿A quién iban a creer, a un general o a una escuadra cualquiera?
La escuadra de Polifemo era el ayudante de Poseidón y Ulises estaba dejando que siguieran con sus planes. Gran parte del dinero estaba guardado en la nave que consiguieron tomar, pero se produjo una explosión. Murieron muchos soldados y la mayoría del dinero acabó en cenizas.
Ulises y Poseidón hablaban con cierto tono de desesperación. Poseidón amenazaba a Ulises con acabar con su vida y la de sus soldados, lo que hizo que la paciencia de Ulises se agotará. No solo dijo que contaría a sus superiores lo ocurrido, juró que el mismo se encargaría de que ninguno de los implicados pisara otro lugar que no fuera una prisión. Poseidón, sorprendido por la reacción de Ulises, ordenó que su escuadra abriera las puertas de los camiones. Los Lotófagos, cegados por la codicia y diferentes drogas, atacaron sin previo aviso a la tropa de Ulises mientras que Poseidón se iba con sus soldados esperando que los iraquíes hicieran ahora lo que no pudieron hacer antes, acabar con ellos.
La tropa de Ulises ganó de nuevo la batalla y se fueron a un pueblo cercano. Desde allí tomarían diferentes medios de transporte que les llevarían hasta, una ciudad desde la cual podían tomar un tren para ir hasta el Golfo Pérsico. El tren no salía hasta dos días después asique se instauraron en un hostal, si se le podía llamar hostal al tugurio en el que durmieron. Muy cerca de ese hostal había una casa en donde los hombres reclamaban lo que es suyo en esas tierras, las mujeres. Los incautos soldados se acercaron a esa casa invitados por un huésped que parecía muy amigable. Los soldados se negaban a ir, todos sabían que era una artimaña de Poseidón, pero Ulises se vio atraído por la belleza de esas mujeres. Cuando entró en la casa se le lanzaron dos hombres y mientras intentaban matar a Ulises las mujeres se quedaban mirando, como si fuera algo normal. Afortunadamente los soldados de Ulises consiguieron salvarlo y volver al hostal, que era mejor que las calles de Basora.
Ya en el hostal, Ulises contemplaba la noche pensando en su mujer Penélope y su hijo Telémaco. Apenado por su nostalgia, Ulises durmió sentado en una silla.
A la mañana siguiente, la tropa tomó el tren que los llevaría hasta un pueblo de la costa. Allí tomaron un barco que dirigía un viejo amigo de Ulises. Estuvieron tres semanas en ese barco, un viaje de una semana se estaba alargando demasiado y el sustento se estaba agotando. Ulises preguntaba porque tardaban tanto y su amigo siempre decía que el barco no era una máquina de gran calidad. Ulises no entendía porque su amigo le mentía tantas veces hasta que comprendió que le había mentido. Hizo que este confesara y así lo hizo. Dijo que Poseidón le obligara a hacer esto, afirmaba que le amenazara, que temía por su vida. Los hombres de Poseidón manipularan las coordenadas que estaban en el ordenador. Estaban destinados a una muerte en el mar, no sabían cómo volver. Aunque habían manipulado las coordenadas, la opción de mensajería estaba presente. Consiguieron mandar un mensaje a Eolo, que desde el ordenador que tenían en el pueblo para controlar los barcos, mandó las coordenadas correctas.
Seis días después, Ulises, el único sobreviviente, consigue regresar a su hogar. En su casa le esperaban Penélope y su hijo Telémaco, que nunca perdieran la esperanza de que Ulises estuviera vivo. Ese mismo día Ulises contactó con sus superiores. Contó todo lo que sabía y sus superiores no le creyeron aunque el capitán del barco contará su sufrimiento. Cuando Ulises ya se daba por vencido, sus superiores organizaron un juicio contra Poseidón, habían encontrado varias pruebas en el ordenador del barco que culpaban a la tropa 87 y se encontró el dinero robado entre las pertenencias de Poseidón. Tres días después Poseidón, junto la tropa 87 y Polifemo, fueron encarcelados.
Somos dos alumnas del I.E.S Valadares, un colegio de la perifería de Vigo. En este blog hemos hecho un trabajo sobre la Odisea, la famosa historia de Ulises escrita por Homero.
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jueves, 15 de diciembre de 2011
martes, 13 de diciembre de 2011
Argumento y Personajes
Argumento
El contenido de este libro clásico de lectura son los esfuerzos de un héroe, Ulises, por llegar a su país, una Isla llamada Ítaca y volver con su esposa y su hijo, después de participar en la guerra de Troya.
El trayecto de vuelta resulta difícil porque ha hecho enojar al Dios del Mar Poseidón y el camino a su casa está lleno de criaturas mitológicas que harán todo lo que puedan para retenerlo, eso sin contar que a veces sus acompañantes son bastante torpes, insensatos o desafortunados y más perjudican que ayudan, de hecho el único que Sobreviviente es Ulises. El héroe es muy listo y astuto y lo favorece Atenea Diosa de la Inteligencia.
Después de pasar sus aventuras Ulises consigue llegar de vuelta a casa.
Los Personajes
Ulises: Héroe astuto protagonista de la Odisea.
Penélope: Leal esposa acosada por pretendientes que solo lo son por interés.
Telémaco: Valiente hijo que sale a buscar a su padre.
Euriclea: El ama y niñera de la familia.
Atenea: Diosa Consejera y amiga.
Poseidón: Dios del Mar. Es quien intenta impedir que Ulises vuelva a casa.
Circe: Maga que convierte personas en animales que en un momento de la historia se enamora de Ulises.
Calipso: Ninfa hermosa que quiere retener al Héroe, por enamorada.
Los pretendientes: Grupo de personas que quieren casarse con Penélope por interés.: Monstruo de un solo ojo hijo de Poseidón
El cíclope Polifemo: Monstruo de un solo ojo hijo de Poseidón.
Caribdis y Escila: Monstruos marinos que destruían los navíos.
Sirenas: Cantantes mágicas que atraían con sus bellas melodías a los incautos navegantes y los hacían naufragar en los escollos. Todos se tapan las orejas con cera menos el héroe que quería escucharlas, pero que se hace amarrar a un palo, gracias a lo cual no pasa nada.
Los vientos de Eolo: Eolo (dios de los vientos) obsequia a Ulises una bolsa conteniendo los vientos para que pueda llegar rápido a casa
Los comedores de Loto: En una isla a la que llegan la gente comía una variedad extraña de loto que les hacía olvidar todos sus problemas y vivir en un mundo de ilusión.Viendo el riesgo el héroe y sus hombres escapan rápidamente.
El adivino Tiresias: Por consejo de Atenea, Ulises tiene que consultar a un adivino de nombre Tiresias, pero el hombre está muerto por lo que el héroe tiene que aventurarse en los mismos infiernos, en donde se entera al ver el espectro, que su madre ha muerto en su ausencia.
El contenido de este libro clásico de lectura son los esfuerzos de un héroe, Ulises, por llegar a su país, una Isla llamada Ítaca y volver con su esposa y su hijo, después de participar en la guerra de Troya.
El trayecto de vuelta resulta difícil porque ha hecho enojar al Dios del Mar Poseidón y el camino a su casa está lleno de criaturas mitológicas que harán todo lo que puedan para retenerlo, eso sin contar que a veces sus acompañantes son bastante torpes, insensatos o desafortunados y más perjudican que ayudan, de hecho el único que Sobreviviente es Ulises. El héroe es muy listo y astuto y lo favorece Atenea Diosa de la Inteligencia.
Después de pasar sus aventuras Ulises consigue llegar de vuelta a casa.
Los Personajes
Ulises: Héroe astuto protagonista de la Odisea.
Penélope: Leal esposa acosada por pretendientes que solo lo son por interés.
Telémaco: Valiente hijo que sale a buscar a su padre.
Euriclea: El ama y niñera de la familia.
Atenea: Diosa Consejera y amiga.
Poseidón: Dios del Mar. Es quien intenta impedir que Ulises vuelva a casa.
Circe: Maga que convierte personas en animales que en un momento de la historia se enamora de Ulises.
Calipso: Ninfa hermosa que quiere retener al Héroe, por enamorada.
Los pretendientes: Grupo de personas que quieren casarse con Penélope por interés.: Monstruo de un solo ojo hijo de Poseidón
El cíclope Polifemo: Monstruo de un solo ojo hijo de Poseidón.
Caribdis y Escila: Monstruos marinos que destruían los navíos.
Sirenas: Cantantes mágicas que atraían con sus bellas melodías a los incautos navegantes y los hacían naufragar en los escollos. Todos se tapan las orejas con cera menos el héroe que quería escucharlas, pero que se hace amarrar a un palo, gracias a lo cual no pasa nada.
Los vientos de Eolo: Eolo (dios de los vientos) obsequia a Ulises una bolsa conteniendo los vientos para que pueda llegar rápido a casa
Los comedores de Loto: En una isla a la que llegan la gente comía una variedad extraña de loto que les hacía olvidar todos sus problemas y vivir en un mundo de ilusión.Viendo el riesgo el héroe y sus hombres escapan rápidamente.
El adivino Tiresias: Por consejo de Atenea, Ulises tiene que consultar a un adivino de nombre Tiresias, pero el hombre está muerto por lo que el héroe tiene que aventurarse en los mismos infiernos, en donde se entera al ver el espectro, que su madre ha muerto en su ausencia.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Comentario literario-cultural (tres poemas)
La
interpretación feminista
Penélope
y su mudanza de Marina Aoiz
El
personaje de Penelope, construido por voces masculinas de la antigüedad, ha ido
evolucionando hasta llegar a la Penélope contemporánea, la Penélope de nuestro
presente literario, proveniente de voces femeninas, y algunas masculinas.
En
el mismo título del poema está implícito la idea de cambio y transformación (la
mudanza).
En
concreto, hay en estos versos de Marina Aoiz, una reelaboración del mito que
rompe con la visión literaria legitimada por la tradición: un yo poético femenino, semejante a Penélope, que, en principio, se
lamenta de la ausencia, decide, finalmente, liberarse de la espera.
La pasividad que caracteriza la figura de
Penélope en múltiples elaboraciones literarias, recluida en los aposentos de
palacio, silenciosa y llorosa, fiel al esposo ausente y sumisa ante su hijo
Telémaco, da paso a esta Penélope, una nueva representación de lo femenino que
la aleja de la posición desigual a la que el discurso hegemónico, asignado socialmente,
la había vinculado.
Ulises
ya no ocupa el centro, el protagonismo ha pasado a Penélope. El mito se ha
actualizado, el protagonismo se ha desplazado y, en el enfoque, el “yo” poético
femenino cobra prioridad, en un deseo de reafirmación como persona que quiere
hacerse dueña de su propia experiencia vital.
Un poema, en definitiva, en el que el yo-mujer
busca nuevos criterios de identidad basados en la independencia y la libertad:
¡Al fin libre! Ya no espero nada.
Ni a nadie.
La tarde lame mi espalda salada.
Ser sola es mi auténtica Odisea.
La
batalla como lucha con la vida diaria
Ulises
de Javier Salgado
La composición de Salvago se desarrolla
como una metáfora de la vida misma. El poema nos ofrece una visión desencantada
de la vida, una evidente relación con el relato odiseico y un uso
desmitificador del personaje de Ulises.
El contenido del poema nos presenta los
distintos momentos de la jornada diaria de un personaje, desde que se
levanta por la mañana para ir al trabajo hasta que vuelve por la noche a su
casa y se reencuentra con su esposa y su hijo. A lo largo de esta
rutinaria odisea diaria y particular, el poeta nos ofrece una serie de
acontecimientos en la vida de su personaje que tienen un claro paralelismo con algunas de las distintas
aventuras que asaltan a Ulises en su regreso a Ítaca.
El
personaje del poema de Salvago marcha, por la mañana, como el Ulises del mito,
a su batalla particular, a su lucha diaria con la vida.
El
destino es su lugar de trabajo, a donde llega después de no pocos rodeos, y de
salvar los muchos obstáculos que se le ponen por medio, tan dificiles como para
llevarlo a la negación de emprender esta batalla diaria. Por si fuera poco, su
descontento aumenta en el despacho con la rutina del trabajo.
El sentimiento de desgana y desencanto,
verdadero hilo conductor del poema, prosigue aún incluso en los momentos en que
el personaje se substrae de su tarea diaria. La hora de la comida es también
motivo para la queja, pretexto para la reflexión en negativo acerca de la vida.
Tras
salir del trabajo, la vuelta a casa le depara pocas novedades. Y este camino de
regreso se hace largo y cansado, como en el mito, porque el Ulises de Salvago
retorna a pie y ello le sirve para reafirmar más, en su recorrido por la
ciudad, el desencanto que tiene hacia la vida al comprobar las pocas cosas
nuevas, por ya experimentadas, que se le ofrecen.
Y,
finalmente, su llegada a casa. Allí lo esperan su mujer y su hijo, ya dormido.
Pero el recibimiento, lejos de lo esperado por él (ese remanso de paz
anhelado durante todo el día), está a tono con la jornada. Su paciente mujer,
ensimismada en su labor, lo recibe fríamente y quejándose de la soledad que
vive a diario, del desdén que sufre y del poco interés que muestra por sus
cosas: la discusión está servida y no hay cesión por parte alguna. Ambos se
entregan por fin al sueño donde encontrar un poco tregua y un atisbo de
libertad.
El
poema de Salvago nos ofrece una visión distinta del Ulises de la leyenda
clásica. Tenemos un Ulises desencantado absolutamente por todo, que no posee ni
siquiera interés alguno por emprender con arrojo la lucha diaria; que no
encuentra, porque todo lo invade la mentira, razón alguna para dejarse seducir
por cantos de Sirenas. Tenemos un Ulises que es el hombre de hoy, ese animal de
ciudad que sale a diario a enfrentarse a su lucha particular y rutinaria y
suele, de ordinario, volver derrotado, que no tiene una Penélope tan paciente
como la homérica, ni un Telémaco, tan preocupado por su padre, que emprende su búsqueda.
El
regreso como viaje interior
El
regreso de Ulises a la patria de Cristina Peri Rossi
El
viaje como motivo constante de inspiración literaria se muestra en este poema
como una metafora del viaje interior. Ese retorno que se hace a través de la
introspección y de la poesía nos presenta a un viajero que se convierte en un
observador que se plantea el sentido de las cosas:
“le
parece un mensaje a descifrar”.
Se trata de un el viaje como exploración de
las zonas más ocultas y sombrías del yo, mezclado con los sueños, tramas y
delirios:
“En sueños habla de ambiguas seducciones”
La
patria a la que retorna Ulises, es como el lugar que habitamos hacia nuestro
interior como lo más próximo que tenemos y lo menos conocido.
Es importante
tener en cuenta en este viaje, el destino, el final del viaje de la vida
individual, sitio hacia el cual se dirige el viajero, no es otro que la muerte:
“Regresar es
morir un poco”
La búsqueda y la
permanencia de lo humano, de nuestra condición, como el viaje personal de la
propia existencia para llegar a nuestra isla, a nuestra patria, a nuestra
Itaca.
Asi, el
protagonista del viaje procede al reencuentro y a la profundización de la
propia identidad a través de un doble viaje interior y exterior y ya no se
trata del clásico héroe alegórico, ahora es un ser
humanizado, lleno de dudas y, a veces, se muestra incapaz de actuar y controlar
su entorno:
“Despierta
e inquieto, ordena
despejar la nave.
Sea como sea, está seguro
de que esa luna intensa,
brutal,
lo mira demasiado.”
viernes, 9 de diciembre de 2011
Glogster
En este glog se encontrarán imágenes, vídeos y un poema recitado de Beatriz Hernanz, en el que Penélope expresa su tristeza ante la marcha de Ulises. El vídeo es el trailer de una película sobre un capítulo inédito de la Odisea, en el cual Ulises tiene una nueva aventura en una misteriosa isla.
Las imágenes son diferentes cuadros y esculturas que tratan el mismo tema.
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